Esta semana se han dado a conocer dos problemas de seguridad relacionados con Internet Explorer. Un fallo es muy grave y permite la ejecución de código arbitrario en el sistema con solo visitar una página web. El otro fallo es mucho más leve, y solo permite que un atacante obtenga información confidencial a través de archivos PDF impresos desde el navegador.
De la primera vulnerabilidad, la más grave, se han dado todos los detalles de forma pública. No se han observado de forma masiva ataques que la aprovechen, pero dadas las circunstancias, parece que no tardarán en aparecer. El fallo está en el manejo de punteros en la función “getElementsByTagName” de mshtml.dll al procesar objetos CSS. Un atacante remoto podría ejecutar código arbitrario con los privilegios del usuario que corra Internet Explorer con solo visitar una página especialmente manipulada.
